Residencias Artísticas Mariñán
En abril de 2026, Lucía Aldao y Diego Delgado retomaron su colaboración durante las Residencias Artísticas en el Pazo de Mariñán para desarrollar varias piezas destinadas al primer álbum largo de PAVA. El objetivo inicial era crear una o dos composiciones que abrieran y cerraran el disco; la residencia dio lugar a tres: Ser prólogo, Ser interludio y Ser epílogo.
«Era necesario tempo e espazo para xogar, para crear desde a liberdade, para facer do Pazo instrumento.»
— Lucía Aldao
Esa idea definió el proceso: recorrer las habitaciones, los pasillos y los jardines para registrar sus acústicas y convertir el edificio en materia sonora. El fa constante de la sala de calderas, la reverberación de los corredores, la lareira, los pájaros, el viento entre las palmeras y el sonido de una rama contra los barrotes de hierro se transformaron en elementos compositivos.
A partir de estas grabaciones de campo, junto con voces, guitarras, contrabajo y un coro formado por otras artistas residentes, las tres piezas articulan el disco como prólogo, interludio y epílogo. Tras la estancia, el trabajo continuó con la producción e integración de las distintas capas sonoras, prolongando una colaboración iniciada con los dos primeros trabajos de PAVA.








